Google va a revolucionar las mediciones de ritmo cardíaco y frecuencia respiratoria, ya que propone algo que hasta ahora mismo es imposible. A día de hoy la saturación de oxigeno en sangre y la frecuencia cardíaca solo la miden unos pocos reloj inteligentes y pulseras de actividad.

Si vemos una app en App Store o en Google Play que nos promete lo mismo, no la debemos instalar ya que se trata de una estafa. De hecho, la única app oficial que podrá hacer esas mediciones es Google Fit.

No se descarta que algún fabricante de móviles agregue esa tecnología a sus cámaras, y que más adelante los desarrolladores creen apps para descargar. Pero de momento mejor no fiarse. Google Fit va a lanzar una actualización que incluirá la posibilidad de medir la frecuencia cardíaca y la respiratoria con solo usar la cámara de nuestro móvil. 

Google Fit te permitirá medir tu frecuencia cardíaca y respiratoria usando solo la cámara del móvil

Google Fit

La frecuencia respiratoria funcionará de forma muy simple, ya que solo debemos mostrar nuestra cabeza y nuestro torso (no al descubierto) frente a la cámara del móvil. Con respecto a la frecuencia cardíaca, el modo en el que se detectará es algo diferente ya que tenemos que mostrar un dedo a la cámara trasera de nuestro móvil.

¿Cómo se registran las frecuencias? Muy «sencillo», Google ha desarrollado ambas funciones a través de los potentes sensores fotográficos con los que cuentan ahora los móviles actuales. Mediante la visión de las cámaras, se pueden percibir pequeños movimientos del pecho y medir la frecuencia respiratoria.

Cuando se trata de medir la frecuencia cardíaca, es el sensor fotográfico de nuestro móvil es el que determina qué frecuencia tenemos en base al cambio de color de las yemas de nuestros dedos.

En ambos casos pueden parecernos movimientos y cambios casi inexistentes, pero la tecnología empleada por Google lo detecta rápidamente. En todo momento se trata de aproximaciones, ya que el tono de la piel, la ropa, la iluminación ambiental, la edad, etc. podrían variar el resultado.

Google ha trabajado de forma estrecha con estudios clínicos que han validado las mediciones. Este paso era necesario para aprobar el proyecto y ver que funciona en diferentes condiciones en el mudo real.

Una vez se realice una medición, el usuario podrá elegir si la guarda en su app de Google Fit para realizar un seguimiento más continuo de esos valores. De momento la actualización llegará a los móviles Pixel, pero se ampliará otros móviles con Android.