En los años 90, los videojuegos más espectaculares a nivel gráfico y en jugabilidad, no estaban en las consolas, en los PCs o en los móviles. Estaban en los bares y las salas recreativas.

Las máquinas arcade tenían el mejor hardware, y era un auténtico negocio porque millones de personas estaban dispuestas apagar 25 pesetas o 25 centavos de la época para jugar 5 o 10 minutos a los videojuegos más deseados.

Así que los salores recreativos, locales atiborrados de docenas de máquinas arcade, se multiplicaron por todo el mundo:

Pero poco a poco, los PCs y las consolas comenzaron a ser más potentes que las máquinas arcades. Y llegaron los móviles.

Todo el mundo podía jugar a videojuegos en casa, así que los gamers dejaron de acudir a los salones recreativos, y la mayoría cerraron.

Uno de los más emblemáticos era SEGA Ikekuburo Gigo, que llevaba abierto en Tokio 28 años, hasta que cerró el mes pasado.

Muchos analistas quisieron ver en esto el fin de una época. La pandemia ha supuesto un duro golpe para los salones recreativos, que tuvieron que cerrar, y SEGA Ikekuburo Gigo era el más emblemático de todos.

Pero apenas un mes después, Sega Ikebukuro PROJECT VOL1 abrirá sus puertas en la misma calle, a apenas unas docenas de metros de la ubicación original. ¿Qué ha pasando?

En cierto modo, sí es el fin de una época… pero el comienzo de otra.

La mítica compañía SEGA ha vendido su negocio de salones recreativos a otra empresa, que ha creado la marca Genda Sega Entertainment para gestionarlos.

El cierre del salón SEGA Ikekuburo Gigo no fue solo por la crisis provocada por la pandemia. En realidad se terminaba el contrato de alquiler del local, y renovarlo suponía pagar una cuota mucho más alta.

Así que la nueva compañía ha alquilado otro local en la misma calle, pero a un precio mucho más barato.

El nuevo Sega Ikebukuro PROJECT VOL1 es un salón recreativo de 5 pisos. Tres de ellos estarán dedicados a las máquinas de garra o gancho (esas que metes una moneda y tienes que atrapar un premio con un gancho), y a las populares Gashapon.

Solo un piso, el sótano, se dedicará a las clásicas máquinas recreativas con videojuegos. En el ático habrá una cafetería.

Los fans de los videojuegos se han sentido decepcionados, porque tal como explica Kotaku las máquinas de gancho ganan 3 a 1, cuando en los salones recreativos convencionales es justo al revés.

La buena noticia es que el curioso nombre, Sega Ikebukuro PROJECT VOL1, indica que Genda Sega Entertainment tiene pensado abrir más locales en otros lugares.

Han pasado 40 años desde su nacimiento, pero los salones recreativos se niegan a morir. En España aún quedan unos cuantos muy importantes, como Arcade Planet, en Sevilla.