Hay partes de los alimentos que no solemos utilizar en nuestras preparaciones. Debido a esto, la cáscara, el tallo o las hojas de muchos de los ingredientes que empleamos acaban en la basura, algo que es un grave error.

Y es que, por si no lo sabías, estas partes que desechamos de los alimentos tienen propiedades muy interesantes de las que te puedes beneficiar, así que es recomendable guardarlas para aprovechar sus nutrientes al máximo.

Toma nota de las cáscaras, los tallos, las hojas y otras partes de los alimentos que no deberías tirar a la basura:

  • Cáscara de naranja, limón y otros cítricos. Salvo algunas recetas que incluyen entre sus ingredientes ralladura de naranja o limón, en general la cáscara de los cítricos termina en la basura. En dos cucharadas de ralladura de esta cáscara podemos encontrar tres gramos de fibra, cinco veces más vitamina C que en la pulpa y otras vitaminas y minerales, como riboflavina, tiamina, niacina, ácido fólico, vitamina B5, vitamina A, calcio, hierro, potasio, zinc y magnesio.
  • Cáscara de plátano. La piel de los plátanos es rica en triptófano, la hormona de la felicidad que ayuda a la regulación del estado de ánimo y los impulsos nerviosos. Puedes cocerla para que se ablande y añadirla a las masas en tus recetas de repostería o incorporarla en batidos. 
  • Cáscara y semillas de sandía. La parte blanca de la sandía que se encuentra entre la piel exterior verde y al pulpa roja, así como las semillas, contienen citrulina, un aminoácido que se convierte en arginina, que favorece la buena circulación, aumenta el flujo sanguíneo, incrementa la actividad del sistema inmune y reduce al fatiga muscular. Añade la parte blanca a los batidos que hagas en la licuadora y asa las semillas en el horno para incorporarlas en tus ensaladas.
  • Tallos de brócoli. Contiene sullforafano, un antioxidante con propiedades antiinflamatorias. Además, protege las células del daño en el ADN, inactiva carcinógenos e inhibe la formación de vasos sanguíneos tumorales.
  • Corazón de la piña. Aunque no resulta agradable de comer, el duro corazón de la piña tiene un alto contenido en bromelaína, una enzima con grandes propiedades antiinflamatorias. Puedes cortar el núcleo y meterlo en una jarra para que la bromelaína se mezcle con el agua. 
  • Piel de la cebolla. Tiene un alto contenido en quercitina, un nutriente flavonoide polifenol con propiedades antiinflamatorias. Además, reduce la presión arterial, previene de los depósitos en las arterias y mantiene el corazón sano.
  • Hojas de apio. Son ricas en magnesio, calcio y vitamina C, así que añádelas a tus guisos y no utilices solo el tallo.
  • Tallos de acelga. Destacan por su alto contenido en glutamina y mejoran tu sistema inmune. 
  • Piel de kiwi. Tiene mucha vitamina C y gran cantidad de fibra. Si no te resulta agradable comerla, añádela a los batidos que hagas en la licuadora.