Una vez confirmada la necesidad de usar mascarillas en el mayor número de espacios posibles para evitar el contagio, se plantea la siguiente pregunta: ¿qué modelo es el más seguro? En los últimos meses se oye hablar mucho de las distintas opciones. 

En un artículo anterior veíamos la importancia que tiene que la mascarilla se ajuste correctamente a la cara, de igual importancia que el nivel de filtración ofrecido por cada modelo. José Luis Jiménez, profesor de bioquímica de la universidad americana de Colorado, aseguraba en sus redes sociales que de nada sirve llevar la mascarilla más segura si no la ajustamos bien a la cara. 

Ante esta cuestión surgen las mascarillas elastoméricas como la opción más interesante. Estas mascarillas cuentan con una estructura de plástico donde se coloca el filtro equivalente a las conocidas FFP2 y una goma de silicona que ayuda a adherir la mascarilla a la piel del rostro. 

José Luis Jiménez también se ha pronunciado sobre este modelo en sus redes sociales y asegura que ya las está utilizando. «Son un gran avance«, añade. El problema es su alto precio y la dificultad para encontrarlas. 

Jiménez recomienda la tienda online de Ecomask donde encontramos un kit de estas mascarillas por 79 dólares, unos 65 euros al cambio. Son reutilizables y simplemente hay que encargarse de cambiar el filtro cada día y desinfectar la estructura de plástico. Además cuentan con correas de diferentes tamaños para mayor comodidad en la cabeza.

La multinacional estadounidense 3M vende sus mascarillas elastoméricas en España, con un precio entre los 17 y los 22 euros por cada mascarilla. Se pueden comprar en su página web, aunque no se indica que su uso esté dirigido a evitar contagios de patógenos como el coronavirus, sino a proteger contra «gases, vapores y partículas».

Según Jiménez, estas mascarillas utilizan material N95, uno de los más eficaces, y que ofrece una capacidad de filtrado de las partículas del 95%, pero son sus gomas de silicona las que aportan una mayor seguridad al ajustarse a la piel y no dejar huecos por los que pueda pasar el aire contaminado.